Archive for 28 junio 2010

El jamón ibérico de bellota, en la carrera de las marcas de los atletas

Jamón para deportistas

El jamón de bellota es una excelente fuente de energía

El jamón ibérico, el de calidad, es un alimento completo que ayuda a la recuperación de los procesos anémicos, a reequilibrar las pérdidas de hierro consecuencia de la actividad menstrual femenina pero, también, a mejorar las marcas de los deportistas. El jamón ibérico es un alimento que contribuye al retraso de la fatiga a que se ven sometidos los atletas en su trabajo físico. Estos datos fueron analizados y publicados por un estudio desarrollado, en su día, por el Servicio Agrícola del Gobierno de Estados Unidos.

Los protagonistas del retraso de la aparición de la fatiga en el atleta es el resultado de la existencia en proporciones adecuadas de hierro, vitamina B y, en especial, de zinc. Además, el jamón ibérico de bellota, el de mayor calidad, es una fuente de regeneración orgánica, porque su composición contribuye a la regeneración celular, al tiempo que los dos centenares de aminoácidos que contienen las lonchas de jamón ibérico son la mejor garantía para la obtención de proteínas naturales y animales y la energía necesaria para el rendimiento físico más intenso.

El zinc que contienen las lonchas normales de jamón ibérico de bellota, de un peso de unos 100 gramos por pieza; ayudan a la liberación del anhídrido carbónico celular que activa una enzima especializada de nuestro organismo. El hierro, por otro lado, participa en diferentes procesos metabólicos celulares.

Una loncha de jamón ibérico de bellota, el de calidad contrastada, supone la ingestión de 2,3 miligramos de zinc, cuando las necesidades diarias para un deportista es de unos 15 miligramos. La cantidad de hierro contenida en la misma loncha es de 1,8 miligramos para la misma necesidad al día. Como vemos, un tentempié formado por menos de diez lonchas, son suficientes para cubrir esas necesidades del deportista en un día de trabajo. Y, además, con el mejor sabor, el mejor aroma, que sólo da un producto de calidad.

Un ‘efecto colateral’ del zinc es, por sorprendente que parezca, su potencial participación activa en los procesos sexuales humanos. Es afrodisíaco y contribuye a regular las funciones sexuales masculinas, participando en la mejora de la fertilidad del hombre. Un estudio clínico realizado para descubrir el alcance de los beneficios del zinc y su metabolización por el organismo, demostró sus cualidades. Se dio a un grupo de control formado por hombres de entre 20 y 40 años, apenas un 20% de sus necesidades diarias de zinc, sólo 3,5 miligramos al día, durante 63 jornadas. Todos tuvieron sensibles mermas de su rendimiento físico. Ese mismo grupo recibió la cantidad óptima del elemento, 15 miligramos diarios, durante dos meses y su nivel físico fue el óptimo en todos los casos.

El estudio demostró, en la misma línea, que la administración de 20 miligramos de zinc durante cinco días a la semana y durante tres meses, permiten a los adolescentes la mejora de su rendimiento escolar con una mayor capacidad de retención de conocimientos, la realización de tareas más precisas y un mejor nivel de atención en clase.

Una aportación regular de zinc y en hierro en la dieta de los jóvenes resulta necesaria para mejorar las bondades de estos minerales y para evitar los efecto contrasrios de un déficit de éstos. Durante la niñez y la juventud se pone de relieve una mayor necesidad de nutrientes, porque niños y adolescentes se hallan en la etapa de crecimiento y desarrollo físico y mental. Las proteínas son los principales nutrientes requeridos, los llamados macronutrientes, y en cuanto a micronutrientes, hierro y zinc, son necesarios en la formación de tejidos y para prevenir las señaladas anemias.

A partir de ahora, los deportistas de élite tendrán que devorar jamón ibérico de bellota en sus concentraciones si quieren mejorar sus marcas deportivas. De cualquier marca, porque el jamón ibérico de bellota de calidad, siempre será el mejor.

Anuncios

Jamón ibérico de bellota, una calidad que arrastra a los sentidos

Las industrias de la alimentación y de las bebidas cuentan con técnicos especialistas que contribuyen a mantener la calidad de los productos con las sesiones de cata, adaptadas a cada uno de ellos. Hay catadores de vino que marcan tendencias, como los hay que, con un paladar y un sentido del gusto tan bien educados, que son capaces de establecer la calidad de un buen jamón ibérico de bellota y su horizonte de comercialización.

Utiliza los sentidos para la cata de jamón ibérico de bellota

No pretendemos que, después de estas líneas, el lector acabe con un conocimiento exhaustivo sobre la gama de sabores y olores que un buen jamón ibérico de bellota es capaz de proporcionarnos. Éso sólo lo da la experiencia, la constancia, la paciencia y las catas con las mejores piezas de jamón ibérico después de un trayectoria como catador en la que no se deja de aprender cada día. Lo que pretendemos es aportar unas nociones básicas que ayuden a sentir, con los sentidos, cada una de las variables que identifican al mejor jamón ibérico de bellota. Lo demás, el tiempo, la dedicación y el desarrollo de las cualidades, lo ha de poner cada uno.

Hablemos del olor, del aroma. Más bien habría que hablar de los aromas, que en el jamón ibérico de bellota, el de calidad, llega a sumar hasta 170 sensaciones olorosas diferentes, trazas identificables químicamente de forma individual. Cada pieza de jamón ibérico de bellota, bajo esta perspectiva, tiene una combinación individual de la proporción de los aromas en los que ha influido desde la cría del cerdo ibérico en su lugar de engorde, hasta el curado y el clima particular que ha imperado durante los dos años en los que la pieza ha permanecido en las salas de maduración.

En cualquier caso, el aroma del mejor jamón ibérico de bellota es intenso, inconfundible y muy rico en matices, que hasta podrá olerse en el ambiente después de saboreada la loncha de nuestra pieza. Las fragancias del jamón ibérico de bellota van desde los olores a caramelo, a los de los frutos secos y los de las setas.

El sabor es una combinación de todos los sabores que los seres humanos somos capaces de percibir de forma individual, desde el dulce y el amargo, hasta el salado y el ácido, todo de una forma compleja, delicada y exquisita. En ese sabor deberá sentirse de fondo el dulce que le ha aportado al cerdo ibérico la alimentación continuada de bellota en su medio natural y, al mismo tiempo, la sensación salada con un toque amargo, muy característica del jamón ibérico de bellota de calidad.

Las últimas variables a las que debe prestar atención un catador es al color, o los colores, y a la textura, o texturas, de la carne de jamón ibérico. La textura tiene que ser jugosa, al masticar la pieza debe liberarse la grasa infiltrada y revelar un punto de gusto característico en cada movimiento y presión de nuestro sistema dentario. Si la grasa se deshace en la boca, es porque el jamón ibérico de bellota es de buena calidad, si, por el contrario, la carne no libera su contenido, estaremos ante una pieza de jamón de calidad exigua o pasada de maduración.

Por último, el aspecto. Las lonchas de jamón ibérico están formadas, como se ha comentado, por secciones veteadas de grasa y magro, grasa. La grasa es de un tono rosada o blanco, con algunos matices amarillos, lo que le da a la pieza de jamón ibérico de bellota ese aspecto amarmolado tan característico.
El rojo oscuro de la carne, de tono purpúreo, es otra de las características que vuelven inconfundibles a los mejores jamones ibéricos de bellota, los de calidad.

Nuestros sentidos, si no los de un experto catador, sí los de un sensible comensal; son las mejores armas para identificar al mejor jamón ibérico de bellota, pero también las que nos harán apreciar como nadie las cualidades de un producto de calidad.

La carne de color rojo oscuro tirando para púrpura es el magro. Debes fijarte en la intensidad del brillo de este último ya que es un buen indicador de la calidad del jamón ibérico, debido a que el brillo lo proporciona la grasa, rica en ácidos insaturados que provienen de la bellota.

Lo miremos por dónde lo miremos, el jamón ibérico de bellota, es calidad, por todos los sentidos.